Metodología

Cómo trabajamos en Ocho Minutos Luz:

Fuentes primarias. Cada artículo parte de fuentes primarias: agencias espaciales (NASA, ESA, ESO), papers científicos y efemérides oficiales. Nunca redactamos a partir de otros medios ni de transcripciones de vídeos.

Verificación. Cada dato publicado puede señalarse en su fuente. Antes de que un artículo llegue a la mesa de publicación pasa una revisión de verificación dato a dato, y la pieza que no la supera no avanza: se corrige o se retira.

Cómo se escriben estos textos

Los borradores de este sitio los redacta un sistema automático, a partir de las fuentes primarias y de los cálculos que se describen aquí. Antes de llegar a la mesa de publicación, cada borrador lo revisa un segundo sistema independiente, que no ha escrito el texto y solo tiene delante el artículo y sus fuentes: comprueba dato a dato que cada cifra se pueda señalar donde dice, y devuelve la pieza si no es así. Un artículo puede volver a corregirse dos veces; si sigue sin pasar, lo mira una persona y decide.

Ningún texto se publica solo: la decisión y la responsabilidad de lo publicado son de quien firma el sitio.

Cálculos propios

Buena parte de lo que lees en la sección «Cómo verlo desde España» no está publicado en ningún sitio: lo calculamos aquí. A qué hora sale un planeta desde Tenerife, a cuántos grados está el radiante de una lluvia de meteoros sobre Madrid a las cinco de la mañana, o cuánta noche cerrada queda esa madrugada. No son observaciones nuestras ni descubrimientos: son cuentas, hechas con datos públicos y herramientas que cualquiera puede usar para repetirlas.

Con qué. Usamos la biblioteca Skyfield sobre la efeméride planetaria DE421 del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, que es la misma fuente de posiciones que emplean los organismos oficiales. Con los mismos datos de partida, cualquiera obtiene los mismos números.

Desde dónde. La referencia por defecto es Madrid (40,4168° N; 3,7038° O). Cuando damos cifras de Canarias las calculamos aparte, para Tenerife (28,2916° N; 16,6291° O): nunca restando una hora a las de la Península. Restar una hora vale para un instante concreto (una conjunción, una fase lunar), pero no para salidas, puestas ni crepúsculos, que dependen de dónde está el observador. La diferencia real llega a superar la media hora.

Con qué convenios. Llamamos noche astronómica (o «noche cerrada») al rato en que el Sol está a más de 18° bajo el horizonte, que es el criterio habitual; los crepúsculos náutico y civil corresponden a 12° y 6°. Cada altura que publicamos va acompañada de su hora, su lugar y su condición, porque sin eso una cifra no significa nada: el mismo objeto está a una altura distinta diez minutos después, y «cuando ya es de noche» quiere decir cosas distintas según dónde pongas el listón.

Lo que nuestras alturas no incluyen. Las damos sin corregir por refracción atmosférica. La atmósfera levanta ligeramente la imagen de los astros, así que cerca del horizonte lo que se ve está en torno a medio grado más alto que nuestra cifra; a partir de unos 20° de altura la diferencia es despreciable. Lo decimos porque en un objeto bajo (Mercurio al amanecer, por ejemplo) medio grado no es un detalle. Las horas de salida y puesta del Sol sí llevan incorporada la corrección estándar.

Iluminación de la Luna. La fracción iluminada cambia a lo largo de la noche, así que hay que elegir un instante. Las tablas por ciudades (como la de lluvias de estrellas) la evalúan en el punto medio de la noche astronómica, porque de ella sale el veredicto de interferencia lunar de la noche entera. Los artículos suelen darla en el instante que manda en su relato, normalmente el ocaso de la Luna. Por eso dos páginas de esta web pueden mostrar 1 o 2 puntos de diferencia sin que ninguna esté mal: cada una usa su instante, y aquí queda declarado.

Coordenadas de referencia. Las tablas por ciudades calculan para un punto concreto: la capital (por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife ciudad, 28,46 N 16,25 O). Cuando un artículo toma otro punto de referencia, como el centro de una isla, las horas de crepúsculo y de salida y puesta de la Luna pueden moverse 1 o 2 minutos. Para el cielo es lo mismo; para comparar dos páginas nuestras, conviene saberlo.

Si no te cuadra. Publicamos las condiciones de cada cálculo precisamente para que se puedan comprobar y, si hace falta, discutir. Si encuentras una cifra que no te cuadra con la tuya, escríbenos a hola@ochominutosluz.es: nos interesa más un dato corregido que un dato nuestro.

Y si quieres saber quién hay detrás de estas cuentas, está contado en Un telescopio de tubo de PVC.