Telescopio para principiantes: qué mirar antes de comprar

Un telescopio se anuncia por los aumentos y se elige por la apertura. En la tienda española de BRESSER, la ficha del Sirius 70/900 AZ anuncia aumentos hasta 675 y, en esa misma tabla, declara 140 como aumento máximo útil: el reclamo es 4,8 veces lo que la propia marca considera aprovechable. Si solo vas a leer un párrafo, que sea este: mira los milímetros del objetivo, mira qué montura lleva y trata el número grande como lo que es, publicidad.

Conviene decir de entrada lo que ordena todo lo demás: aquí no hemos probado ningún telescopio. Cada cifra de esta guía sale de una de estas dos cosas: lo que el fabricante publica en su ficha, en su manual o en su base de conocimiento; o una cuenta nuestra sobre esas cifras, de las que puede rehacer cualquiera con una calculadora. Lo que no se puede señalar en una de las dos no está en este artículo.

¿Qué significan 70/900 o 130/650?

Esos dos números son la apertura y la distancia focal, los dos en milímetros. La apertura es el diámetro de la lente o del espejo que mira al cielo, y es la que manda sobre cuánta luz entra. La distancia focal es el camino que recorre esa luz dentro del tubo hasta formar la imagen.

Un BRESSER Sirius 70/900 AZ tiene 70 mm de apertura y 900 mm de focal. Un Celestron AstroMaster 130EQ tiene 130 mm y 650 mm, lo que su ficha resume como f/5: la relación focal, que es la focal dividida entre la apertura.

Fíjate en que en ninguno de los dos aparecen los aumentos. No es un olvido: los aumentos no vienen dentro del telescopio.

Los aumentos los pone el ocular, no el telescopio

La fórmula la da el propio fabricante en el manual que viene en la caja. Celestron la escribe así en la versión española del manual de sus telescopios Dobson (PDF): distancia focal del telescopio dividida entre la distancia focal del ocular. Cambias el ocular y cambian los aumentos, con el mismo tubo y la misma noche.

Las fichas lo confirman una por una. El AstroMaster 130EQ (650 mm de focal) da 65 aumentos con su ocular de 10 mm y 33 con el de 20 (la división exacta da 32,5 y la ficha lo redondea). La ficha del PowerSeeker 127EQ (1.000 mm) da 50 aumentos con su ocular de 20 mm y 250 con el de 4. Y el StarSense Explorer de 8 pulgadas (1.200 mm) da 48 aumentos con el suyo de 25 mm.

De ahí sale la primera consecuencia práctica: un telescopio no «tiene» 675 aumentos. Tiene una focal, y los aumentos los decide el ocular que le pongas. Anunciar un telescopio por sus aumentos es como anunciar un coche por el número más alto que trae impreso el velocímetro.

¿Cuántos aumentos aguanta de verdad un telescopio?

Aquí sí hay un límite, y lo publica el fabricante. Celestron lo dice en su base de conocimiento y lo repite en el manual: el máximo útil es de unos 60 aumentos por pulgada de apertura. Como una pulgada son 25,4 mm, eso son 2,36 aumentos por milímetro.

La cuenta cuadra en las cinco fichas de Celestron que hemos consultado: 165 aumentos para 70 mm, 269 para 114 mm, 300 para 127 mm, 307 para 130 mm y 480 para los 203 mm del Dobson de 8 pulgadas. En todas, el máximo útil dividido entre la apertura da 2,36.

BRESSER publica un techo algo más bajo en su tienda española, y lo publica en un campo que se llama exactamente así, máximo aumento útil: 120 para 60 mm, 140 para 70 mm, 228 para 114 mm, 260 para 130 mm y 300 para 150 mm. De las ocho fichas suyas que hemos mirado, siete dan justo 2,00 aumentos por milímetro de apertura (entre ellas los dos modelos de 60 mm y los dos de 150 mm) y la octava, la del Dobson de 203 mm, da 1,97. O sea que las dos marcas no usan el mismo convenio, pero ninguna de las dos se acerca ni de lejos a los números de la publicidad.

Y todavía falta el límite que de verdad manda, que no es el telescopio sino el aire. El manual de Celestron en español lo dice sin adornos: «en muchos lugares será difícil lograr imágenes definidas con más de 100x de aumento, debido a las turbulencias del aire». Ese es el número con el que conviene hacer las cuentas, y no el de la caja.

El número de la caja, contado con las fichas del propio fabricante

Esta es la tabla que conviene mirar antes de fiarse de un número grande. Las cinco filas salen de fichas de la tienda oficial de BRESSER en España, consultadas el 17 de agosto de 2026, y las dos columnas de aumentos están en la misma tabla de la misma página.

Telescopio (tienda oficial de BRESSER en España) Apertura Máximo aumento útil según su ficha Aumento máximo que anuncia su ficha Precio
NATIONAL GEOGRAPHIC 50/360 de mesa 50 mm · 60x 39,90 €
BRESSER Arcturus 60/700 AZ 60 mm 120x 150x 112,00 €
BRESSER Stellar 60/800 AZ 60 mm 120x 600x 122,00 €
BRESSER Sirius 70/900 AZ 70 mm 140x 675x 146,00 €
National Geographic 114/900 AZ 114 mm 228x 675x 159,90 €

Precios y especificaciones de bresser.es, consultados el 17 de agosto de 2026. El interpunto marca la casilla que esa ficha no publica.

El Stellar 60/800 anuncia un tope 5,0 veces su propio máximo útil y el Sirius 70/900, 4,8 veces. Frente a los 100 aumentos del manual, esos 675 son 6,75 veces más. Y hay dos fichas de la lista que no juegan a esto: el Arcturus 60/700 anuncia 150 aumentos frente a sus 120 útiles, y la 50/360 de mesa anuncia 60, por debajo del techo que le daría su apertura con cualquiera de los dos convenios. Los números honestos también están en el catálogo.

Celestron llega al mismo sitio por otro camino. La ficha del PowerSeeker 127EQ dice que incluye un ocular de 4 mm, que da 250 aumentos, y una lente de Barlow 3x, que según el propio fabricante triplica el aumento de cualquier ocular. Con lo que trae la caja se llega a 750 aumentos, y esa misma ficha declara 300 de máximo útil: los accesorios incluidos llegan a 2,5 veces el techo que el fabricante pone a ese tubo.

La apertura es lo que decide qué llegas a ver

Todo lo que un telescopio hace bien sale de su apertura, y la luz que recoge crece con la superficie, no con el diámetro. Celestron publica en cada ficha cuánta luz recoge comparada con el ojo humano, y las cifras hablan solas.

Telescopio (fichas de Celestron) Apertura Luz recogida frente al ojo Magnitud límite Máximo aumento útil Peso del conjunto
AstroMaster 70AZ (refractor) 70 mm 100x 11,7 165x 4,9 kg
StarSense Explorer LT 114AZ 114 mm 265x 12,8 269x 4,71 kg
PowerSeeker 127EQ 127 mm 329x 13 300x 5,9 kg
AstroMaster 130EQ 130 mm 345x 13,1 307x 7,71 kg
StarSense Explorer 8″ Dobson 203 mm 841x 14,2 480x 19,68 kg

Cifras de las fichas de producto de Celestron, consultadas el 17 de agosto de 2026. La magnitud límite es la estelar que da el fabricante.

Entre la primera fila y la última hay 133 mm de diferencia de apertura y 8,4 veces más luz recogida en ese campo de Celestron: 841 contra 100. Es una comparación de diámetros con el ojo humano y no descuenta el espejo secundario de 47 mm que esa misma ficha del Dobson declara. Esa es la distancia real entre un refractor de iniciación y un Dobson de 8 pulgadas, y no la vas a cruzar con ningún ocular.

Para saber cuánta apertura pide cada cosa, Celestron publica una guía por tipo de objeto, fechada el 8 de junio de 2023. Para planetas recomienda al menos 125 mm de apertura y 1.250 mm de focal, las dos cosas a la vez. Para nebulosas brillantes, de 125 a 200 mm con focales de 1.000 mm o menos. Para resolver el núcleo de los cúmulos globulares, 280 mm o más. Y sobre galaxias es tajante: si vas a buscarlas, «no empieces con nada menor de 8 a 11 pulgadas» (200 a 280 mm), porque con menos se quedan en manchas (traducción nuestra del original en inglés).

La misma guía recuerda que hay un espectáculo donde el telescopio estorba: las lluvias de meteoros se ven mejor a simple vista. Es exactamente lo que contamos en nuestra guía para ver las Perseidas desde España, y vale para cualquier otra lluvia del año.

La montura, que es donde se rompen las noches

La montura es la parte que nadie mira en la tienda y la que decide si el telescopio sale de casa. Hay tres tipos entre los modelos de iniciación que hemos consultado.

La altazimutal se mueve como la cabeza: arriba y abajo, izquierda y derecha. Es la de los AstroMaster AZ y la que declaran las cinco fichas de BRESSER de la tabla de arriba.

La ecuatorial lleva un eje inclinado para acompañar el giro del cielo. El manual de la serie AstroMaster EQ (PDF) lo explica así: «el soporte ecuatorial permite inclinar el eje de rotación del telescopio para poder seguir objetivos celestes a medida que se desplazan por el firmamento». La ventaja es real, pero tiene precio: antes de observar hay que ponerla en estación, y ese ajuste empieza por buscar la latitud del sitio en el que estás y marcarla en la escala de la montura. Con una ecuatorial mal puesta, el telescopio se mueve en dos ejes que no coinciden con nada de lo que ves.

La montura Dobson es una altazimutal de caja, pensada para sostener espejos grandes sin trípode. Es la de los cuatro Messier Dobson que hemos consultado, de 130, 150, 150 y 203 mm de apertura. No lleva contrapesos ni tornillo de latitud ni puesta en estación: se mueve en los mismos dos ejes que una altazimutal, arriba y abajo y de lado a lado.

El peso cuenta más de lo que parece cuando la observación es en un patio o en el maletero. El AstroMaster 70AZ completo pesa 4,9 kg y el StarSense Explorer de 8 pulgadas, 19,68: cuatro veces más. El Messier de 8 pulgadas de BRESSER publica su peso en dos piezas, 11,5 kg el tubo y 9,5 kg la montura, 21 kg entre las dos.

Y una cosa que no aparece en ninguna ficha pero sí en el manual: un telescopio que sale de una casa con calefacción necesita alrededor de una hora para igualar su temperatura con la del aire de fuera, y hasta entonces las imágenes no son tan nítidas como deberían. Sácalo al patio antes de cenar.

¿Cuánto cuesta un primer telescopio en España?

Aquí no vas a encontrar una lista de precios de tiendas de terceros, y es una decisión deliberada: no son fuente primaria y caducan solas, y esta guía pretende seguir siendo cierta dentro de dos años. Lo que sí se puede fechar es lo que cobra el propio fabricante en su tienda española.

En bresser.es, el 17 de agosto de 2026, la escalera iba así: 39,90 € el National Geographic 50/360 de mesa, 112,00 € el Arcturus 60/700 AZ, 146,00 € el Sirius 70/900 AZ y 159,90 € el National Geographic 114/900 AZ. Los Dobson Messier empiezan más arriba: 239,00 € el de 130 mm, 339,00 € y 369,00 € los dos de 150 mm y 575,00 € el de 203 mm.

La comparación que decide muchas compras está entre las dos listas. El Messier Dobson de 130 mm, a 239,00 €, cuesta 1,64 veces lo que el Sirius de 70 mm y su espejo principal tiene 3,45 veces la superficie de ese objetivo de 70 mm, antes de descontar el espejo secundario de 47 mm que declara su propia ficha. Por menos del doble de dinero se cruza el umbral de 125 mm de apertura que Celestron pide para planetas y para nebulosas brillantes, aunque su focal de 650 mm queda por debajo de los 1.250 mm que esa misma guía pide para planetas (para nebulosas brillantes pide 1.000 mm o menos, y ahí sí cumple).

Por debajo de 100 € el propio catálogo de principiantes de BRESSER tiene cinco modelos, y el más barato de los cinco es esa 50/360 de mesa de 39,90 €, que es explícita sobre lo que es: 50 mm de apertura y 60 aumentos como tope anunciado. En ese tramo la pregunta no es cuántos aumentos promete, es cuántos milímetros mide el objetivo. Y si el presupuesto no llega, no hay drama: empezar astronomía sin telescopio es perfectamente posible.

Entonces, ¿cuál compro?

Resumido en tres casos:

  • Quieres ver la Luna y los planetas brillantes sin complicarte: un refractor de 70 mm en montura altazimutal. Pesa poco (4,9 kg el conjunto del AstroMaster 70AZ), se saca al balcón sin montar nada y su ficha le pone 165 aumentos de máximo útil, muy por encima de los 100 que el manual de Celestron da como techo práctico en muchos sitios.
  • Quieres empezar a ver cielo profundo y tienes dónde guardarlo: un Dobson de 130 a 150 mm. En el catálogo español de BRESSER son los Messier de 239,00 €, 339,00 € y 369,00 €, con 260, 300 y 300 aumentos de máximo útil declarado, y su montura no pide puesta en estación. Mira la focal antes que el precio en los dos de 150 mm, porque se llevan 30 € y no son el mismo telescopio: el de 339,00 € declara 1.200 mm de focal, f/8 y campo de aplicación lunar y planetario, y el de 369,00 €, 750 mm y f/5.
  • Sabes que vas a salir al campo y quieres que dure años: un Dobson de 200 mm. La ficha del de 8 pulgadas le da 8,4 veces la luz recogida de un refractor de 70 mm (841 contra 100, sin descontar el secundario) y es la apertura que Celestron pide para empezar a buscar galaxias, pero pesa 19,68 kg con todo montado y necesita coche y sitio donde guardarlo.

Lo que no elegiríamos en ninguno de los tres casos es un telescopio por el número de aumentos que anuncia, porque ese número no describe el instrumento: describe el ocular más pequeño que venía en la caja. Para ver esa diferencia antes de gastar, el simulador de telescopio dibuja sobre el cielo real el encuadre que da cada combinación de tubo y ocular.

Nunca hacia el Sol

Esto no es una fórmula legal, es la única línea de este artículo que puede costarte la vista. Las cinco fichas de Celestron llevan el mismo aviso: «nunca mire directamente al Sol a simple vista ni con un instrumento óptico (a menos que tenga el filtro solar adecuado); puede producirse un daño ocular permanente e irreversible» (traducción nuestra del aviso original). Ese mismo aviso añade que tampoco se debe usar el telescopio para proyectar la imagen del Sol sobre ninguna superficie, porque el calor acumulado dentro puede dañar el instrumento.

Importa porque un telescopio concentra en tu ojo la luz que recoge su objetivo, y ese objetivo recoge mucha: la ficha del más pequeño de los cinco de Celestron, el de 70 mm, cifra en 100 veces la del ojo humano. Hay dos momentos en los que la gente lo saca con el Sol cerca: el amanecer, buscando planetas bajos, y un eclipse. Para el eclipse total del 2 de agosto de 2027, que cruzará España, la regla es la de cualquier otro día: filtro solar homologado delante del objetivo, o el telescopio en su caja.

Cómo hemos hecho esta guía

Las especificaciones proceden de cinco fichas de producto de Celestron, de tres artículos de su base de conocimiento y de dos de sus manuales oficiales, usando la versión española que trae el propio PDF; las diez van enlazadas donde se usan o en la tabla que trae sus cifras, y se consultaron el 17 de agosto de 2026. Los precios en euros y los campos de máximo aumento útil proceden de la tienda oficial de BRESSER en España, consultada el 17 de agosto de 2026. Las divisiones, los cocientes y las comparaciones de superficie las hemos hecho nosotros sobre esas cifras.

No hemos medido ópticas ni comparado instrumentos en el campo, y por eso esta guía no dice cuál es mejor: dice qué significan las cifras que el fabricante publica y qué consecuencias tienen para lo que quieres mirar. Para decidir qué apuntar cada noche están nuestras guías mensuales del cielo. Cuando un enlace sea de afiliado, lo será en los términos que explica nuestra página de metodología, y el precio para ti no cambia.