Mira, la estrella que se apaga y vuelve: guía hasta febrero 2027

Mira (ómicron Ceti) baja hacia un mínimo previsto para finales de septiembre de 2026 y sube desde ahí hasta un máximo previsto para el 2 de febrero de 2027, según los elementos del catálogo VSX de la AAVSO. Entre el 14 de julio y el 25 de agosto de 2026, las estimaciones visuales enviadas a la base de observaciones de la AAVSO la situaban entre magnitud 8,0 y 9,4, cerca de su punto más débil.

Esta es la guía para seguirla desde España durante los cuatro meses de subida. Culmina a 46,7 grados sobre Madrid y a 58,9 grados sobre Canarias, y la hora de ese paso se va adelantando mes a mes: de las cinco de la madrugada en septiembre a las ocho de la tarde en enero.

Lo que esta página no va a hacer es decirte qué magnitud tendrá el 2 de febrero. Nadie lo sabe, y más abajo está explicado por qué.

¿Qué es Mira y por qué desaparece?

Mira es una gigante roja al final de su vida, del tipo que los astrónomos llaman estrella de la rama asintótica de las gigantes, según la ficha de la NASA sobre esta estrella. Está a unos 350 años luz en la constelación de Cetus (la Ballena) y pierde masa sin parar: el equivalente a una Tierra entera cada diez años, calcula la misma ficha.

Esa estrella hinchada pulsa. Se expande y se contrae con un periodo de 331,3 días, y al hacerlo cambia de brillo tanto que durante siglos pareció aparecer y desaparecer del cielo. David Fabricius la registró en 1596, según el índice de estrellas variables VSX de la AAVSO. Fue la primera variable de periodo regular que se descubrió, apunta la NASA, y por eso a todas las estrellas de su clase se las llama hoy «miras».

Una advertencia sobre la escala de magnitudes, porque aquí se usa mucho: funciona al revés de lo que parece. Cuanto mayor es el número, más débil es la estrella. Menkar, una de las estrellas de referencia que usamos más abajo, es de magnitud 2,53; las estimaciones de Mira de julio y agosto de 2026, entre 8,0 y 9,4, son de una estrella muchísimo más débil.

El VSX le asigna a Mira un rango de 2,0 a 10,1 en la banda V. Conviene leer esa cifra por lo que es: el extremo histórico del catálogo, el valor más alto y el más bajo registrados en toda su historia de observación, no la previsión de este ciclo ni del siguiente.

Dónde mirar: el salto desde Menkar y Diphda

Cetus es una constelación grande y sin estrellas llamativas, así que lo práctico es entrar por dos estrellas de referencia. Sus coordenadas y sus magnitudes están en la base de datos SIMBAD: alfa Ceti (Menkar), de magnitud 2,53, y beta Ceti (Diphda), de magnitud 2,01.

Con esas dos posiciones hemos calculado el salto. Mira cae prácticamente sobre la línea recta que une Menkar con Diphda: está a 12,8 grados de Menkar y a 27,9 de Diphda, y esas dos estrellas están separadas entre sí 40,7 grados. Las tres cifras suman, y esa es justamente la comprobación de que las tres están alineadas.

Traducido a la práctica: localiza Menkar y Diphda, tiéndeles un hilo imaginario y recórrelo desde Menkar hacia Diphda. Mira está a menos de un tercio de ese camino, del lado de Menkar y algo más al sur que ella. La propia separación entre las dos estrellas de referencia (40,7 grados) es la regla con la que medir el salto.

¿A qué hora se ve cada mes desde España?

El momento más alto es la culminación, cuando Mira cruza el meridiano justo al sur. Ahí alcanza sus 46,7 grados desde Madrid y sus 58,9 desde Tenerife, y esa altura no cambia de un mes a otro: lo que cambia es la hora a la que ocurre.

Fecha Culmina en Madrid Culmina en Canarias ¿Noche cerrada a esa hora?
15 de septiembre de 2026 04:59 04:51 Sí
15 de octubre de 2026 03:01 02:53 Sí
15 de noviembre de 2026 23:55 23:47 Sí
15 de diciembre de 2026 21:57 21:49 Sí
15 de enero de 2027 19:56 19:47 Madrid sí · Canarias no del todo
2 de febrero de 2027 18:45 18:36 No: Madrid en crepúsculo · Canarias aún de día

Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid y Tenerife, cada uno en su huso horario. Alturas sin corregir por refracción. Horas locales. Cómo calculamos.

La lectura rápida de la tabla es que Mira se vuelve cómoda a partir de noviembre. En septiembre y octubre hay que madrugar de verdad; el 15 de noviembre culmina a las 23:55 y el 15 de diciembre, a las 21:57, que ya es una hora de andar por casa.

El salto entre octubre y noviembre parece de tres horas y no de dos porque de por medio se cambia la hora: en tiempo universal el adelanto es de unas dos horas todos los meses.

Hay un detalle que separa a Canarias de la península y no es la hora del reloj. El 15 de enero, cuando Mira culmina, el Sol está a 19,3 grados bajo el horizonte en Madrid (noche astronómica cerrada) pero solo a 16,4 en Tenerife, donde todavía queda algo de crepúsculo. Desde las islas conviene esperar unos minutos más.

El máximo previsto del 2 de febrero culmina de día

Aquí está la trampa de esta guía, y por eso tiene sección propia. La noche del máximo previsto, Mira alcanza su punto más alto cuando todavía hay luz.

El 2 de febrero de 2027 culmina a las 18:45 en Madrid con el Sol a 2,8 grados bajo el horizonte, y a las 18:36 en Tenerife con el Sol todavía por encima del horizonte, a 1,4 grados de altura. La culminación, ese día, no sirve.

Y como Mira ya va bajando cuando el cielo se cierra, el mejor instante no es el más tardío sino el más temprano que sea utilizable. En Madrid la noche astronómica empieza a las 20:07 de esa fecha, y en ese momento Mira está a 42,8 grados de altura, hacia el sur-suroeste. Desde Tenerife, a la misma hora, está a 52,0 grados. Una hora después, en Madrid ya ha caído a 36,8 grados.

Qué brillo esperar (y por qué no te damos una cifra)

Los elementos del VSX (época de máximo en el día juliano heliocéntrico 2458457,0, es decir el 4 de diciembre de 2018, y periodo de 331,3 días) dan un máximo el 2 de febrero de 2027. El mismo catálogo indica que la subida ocupa el 38 % del periodo, o sea 126 días, lo que coloca el mínimo hacia el 29 de septiembre de 2026.

Esas fechas son una previsión de calendario medio, no una cita. Los máximos de las miras se adelantan y se retrasan semanas respecto a lo que dice la efeméride, y la magnitud del pico cambia de un ciclo a otro. Por eso esta página no te dice que el 2 de febrero verás a Mira a simple vista: no lo sabemos, y quien te dé una magnitud exacta para una fecha exacta te la está inventando.

Lo que sí se puede decir con la fuente delante: entre el 14 de julio y el 25 de agosto de 2026 los observadores de la AAVSO la estimaron entre magnitud 8,0 y magnitud 9,4, con la tendencia general a la baja, que es justo lo que se espera de camino al mínimo. Es decir, en agosto de 2026 Mira todavía se estaba apagando, no encendiendo: lo interesante empieza en octubre.

El periodo que usamos, por cierto, no es un número congelado. La ficha del VSX registra que Sebastián Otero lo revisó el 22 de noviembre de 2024 «a partir de datos de la AAVSO». La misma ficha registraba 104.606 observaciones acumuladas de esta estrella el 27 de agosto de 2026.

Con qué mirarla, según el momento del ciclo

La respuesta depende de en qué punto de la curva la pilles, y esa es toda la gracia del asunto.

Cerca del mínimo previsto, es decir en septiembre y octubre, es cuando menos brillo tiene: en agosto de 2026 las estimaciones de la AAVSO rondaban la magnitud 9. Nuestra recomendación para ese tramo es telescopio y el cielo más oscuro que tengas a mano: si vives en ciudad, lo primero no es más aumento sino alejarte a uno de los cielos oscuros certificados de España.

Durante la subida es cuando los prismáticos lucen: ver cómo gana brillo semana a semana es un ejercicio que no necesita nada más. Si estás eligiendo unos, tenemos una guía de prismáticos para astronomía con lo que de verdad importa para este uso.

Cerca del máximo, y solo si el ciclo viene generoso, Mira gana muchísimo brillo: los máximos que el VSX le registra en toda su historia llegan hasta la magnitud 2,0, el terreno de Menkar y Diphda.

Dos novedades de ALMA sobre esta misma estrella

Mientras la sigues con prismáticos, Mira acaba de protagonizar dos trabajos con el observatorio ALMA. Los dos son preprints enviados a Astronomy & Astrophysics y ninguno está publicado todavía, así que lo que sigue es lo que sus autores afirman, y no ciencia ya revisada y aceptada. Son trabajos distintos y conviene no mezclarlos.

El primero, firmado por W. Vlemmings y su equipo y enviado el 24 de agosto de 2026, describe una erupción magnética gigante. Observaron el máser de monóxido de silicio a 215 GHz con una resolución de entre 1,5 y 2,6 unidades astronómicas y encontraron una eyección de masa en forma de bucle, muy magnetizada, que se extiende hasta unos ocho radios estelares. Su conclusión es que se trata de un fenómeno «análogo a una eyección de masa coronal estelar»: lo mismo que hace el Sol, pero a una escala descomunal y en una estrella moribunda.

El segundo, encabezado por M. Andriantsaralaza y enviado el mismo día, analiza 19 épocas de observación de ALMA en cuatro bandas, de 134,34 a 669,25 GHz. Detecta manchas calientes compactas en la superficie milimétrica de la estrella, con temperaturas de brillo que superan los 8.600 kelvin, miles de grados por encima del disco estelar. Duran semanas, cambian de sitio y de intensidad, y la actividad se repite ciclo tras ciclo.

Ese segundo trabajo es el que conecta con lo que tú vas a hacer estos meses, porque sitúa las manchas cerca del máximo óptico. En sus datos, el brillo y el tamaño aparente del disco de la estrella en la banda 6 alcanzan sus valores máximos cerca del máximo óptico y decaen hacia el mínimo. Dicho de otro modo: la actividad que ALMA ve en radio va acompasada con la subida de brillo que tú vas a seguir con unos prismáticos.

Si al final la revisión tumba alguno de los dos, la guía de arriba no se mueve ni un grado: las horas y las alturas salen de la mecánica celeste, no de estos preprints.

Cómo apuntar lo que veas

Mira es un buen sitio para estrenarse en la observación de variables, porque el cambio de brillo es enorme y no hace falta fotometría para notarlo.

El método clásico es comparar a ojo con estrellas cercanas de brillo conocido y anotar fecha, hora y la estimación. Las observaciones que hemos citado en esta página son exactamente eso: gente enviando su estimación a la AAVSO con su código de observador.

Si haces una serie desde octubre hasta febrero tendrás tu propia curva de luz de la subida, medida por ti, del mismo fenómeno que ALMA está mirando en ondas milimétricas.

Resumen para llevarse

Mira baja hacia un mínimo previsto para finales de septiembre de 2026, con las estimaciones de agosto rondando la magnitud 9. A partir de octubre empieza a subir. Culmina al sur a 46,7 grados desde Madrid y a 58,9 desde Canarias, y esa culminación se va adelantando mes a mes hasta caer en pleno crepúsculo el 2 de febrero de 2027, fecha del máximo previsto. La está esperando gente con prismáticos y gente con ALMA, y esta vez ambas cosas miran lo mismo.

Para el resto del cielo de cada mes, el hub del cielo del mes recoge lo que hay que mirar noche a noche.