El sábado 6 de febrero de 2027 la Luna se pondrá delante del Sol y dejará un anillo de luz visible desde Chile, Argentina y el Atlántico Sur. En España el asunto es mucho más modesto: en Canarias la Luna llegará a tapar entre el 17 % y el 22 % del diámetro del Sol, según la isla, con el Sol todavía sobre el horizonte, y para cuando se ponga el eclipse estará terminando o terminado. En la península no se verá nada salvo en el extremo sur, donde el Sol ya estará tocando el horizonte cuando empiece.
Es un eclipse que conviene situar bien, porque lo importante para quien mira desde España no es este, sino los dos que vienen detrás.
Qué pasa el 6 de febrero de 2027
El máximo del eclipse ocurre a las 15:59 UT, es decir, las 16:59 en la España peninsular y las 15:59 en Canarias. En ese instante el eje de la sombra cae en el Atlántico Sur, a 31,3 grados de latitud sur y 48,5 de longitud oeste.
Ahí, en una franja de 282 kilómetros de ancha, la Luna quedará centrada sobre el Sol sin llegar a taparlo del todo: el anillo durará 7 minutos y 51 segundos, el segundo más largo de la década según el catálogo de eclipses de la NASA, solo por detrás del de enero de 2028. La franja del anillo cruza Chile y Argentina antes de salir al océano.
Que sea anular y no total tiene una razón concreta y medible. La Luna pasará por su apogeo, el punto más lejano de su órbita, el 3 de febrero, a 406.167 kilómetros de la Tierra; tres días después, el día del eclipse, seguirá a 402.706 kilómetros. Con el disco lunar así de pequeño no hay manera de cubrir el del Sol: en el mejor punto del planeta la Luna se queda en el 92,8 % del diámetro solar, y lo que le falta para llegar al borde es el anillo.
¿Se ve desde España?
En Canarias, sí, y bastante bien para lo que suele tocarnos. En la península, en la práctica no.
La penumbra de la Luna, que es la zona desde la que se ve el Sol mordido, alcanza el archipiélago canario a última hora de la tarde y llega a rozar el sur peninsular justo cuando allí el Sol se está poniendo. El límite es una línea que en el oeste peninsular ronda los 38,3 grados de latitud y va bajando hacia el este. Por encima de ella no se ve nada, por uno de dos motivos: o la penumbra no llega a pasar por allí, o pasa cuando el Sol ya se ha puesto. Badajoz, a 38,9 grados, se queda fuera por el primero.
| Lugar | Empieza | Mayor mordisco visible | Cuánto se tapa | Altura del Sol entonces | Termina | Se pone el Sol |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Tenerife (hora canaria) | 17:20 | 18:04 | 19 % del diámetro | 9° | 18:45 | 18:50 |
| Cádiz (hora peninsular) | 18:39 | 18:56, al ponerse el Sol | 5 % del diámetro | En el horizonte | · | 18:56 |
| Madrid (hora peninsular) | · | · | Nada | · | · | 18:38 |
Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Tenerife (28,2916° N; 16,6291° O), Cádiz y Madrid, en su hora local. Alturas del Sol sin corregir por refracción; la hora del ocaso, con el criterio habitual del limbo superior. Cómo calculamos. Las celdas con un punto son fases que ocurren con el Sol ya bajo el horizonte, o que no llegan a ocurrir.
Canarias: 85 minutos con el Sol cada vez más bajo
En Tenerife el primer mordisco aparece a las 17:20, con el Sol todavía a 17 grados de altura. El eclipse crece durante tres cuartos de hora hasta su máximo, a las 18:04, cuando la Luna tapa el 19 % del diámetro del Sol y este está a 9 grados sobre el horizonte, hacia el oeste-suroeste. Luego se deshace: el último contacto es a las 18:45, unos cinco minutos antes de que el Sol se ponga. En total, 85 minutos.
El máximo cae a las 18:04 en las siete islas, y la mordida cambia poco entre unas y otras: del 17 % en La Palma al 22 % en Fuerteventura, medido en el centro de cada isla. La diferencia práctica está en el final. En Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro el eclipse termina antes de que el Sol se ponga, así que se ve entero. En Gran Canaria, el último contacto y la puesta caen en el mismo minuto. En Fuerteventura y Lanzarote el Sol se pone antes, todavía mordido.
Con el Sol a 9 grados, lo que decide si lo ves no es el instrumento sino el horizonte: hace falta que no haya montaña ni edificio hacia el oeste-suroeste, y una atmósfera limpia de calima.
El sur peninsular: el Sol se pone mordido
En Cádiz el eclipse empieza a las 18:39, con el Sol a algo más de dos grados sobre el horizonte, y el Sol se pone a las 18:56 con un 5 % de su diámetro tapado. El máximo teórico llega después, a las 19:02, pero ya por debajo del horizonte. En Tarifa el Sol se pone con un 7 % tapado, y en Sevilla, Huelva o Málaga la cifra se queda entre el 3 % y el 5 %.
Traducido a lo práctico: es un fenómeno para quien tenga mar abierto al oeste, un filtro solar a mano y ganas de mirar un Sol muy bajo. Desde tierra adentro, con el Sol rozando el horizonte y la bruma habitual del atardecer, lo más probable es no distinguir nada.
Y en Madrid, Barcelona, Valencia, Badajoz o A Coruña no se ve nada en absoluto. En Madrid la penumbra de la Luna no llega a pasar por encima en ningún momento. En Valencia y en Palma sí hay contacto, pero empieza después de que el Sol se haya puesto, que a efectos del observador es exactamente lo mismo que nada.
Cómo mirarlo sin dañarte los ojos
En un eclipse anular o parcial no existe ningún instante seguro para mirar a simple vista. La NASA lo dice sin matices en su guía de seguridad para eclipses: «nunca es seguro mirar directamente al eclipse sin protección ocular adecuada». No hay fase de totalidad que valga, porque el Sol nunca queda cubierto del todo.
Las reglas son tres y son cortas. Gafas de eclipse conformes a la norma ISO 12312-2, no gafas de sol por muy oscuras que sean. Nunca prismáticos, telescopio ni teleobjetivo sin un filtro solar montado delante del objetivo, porque la óptica concentra la luz y atraviesa cualquier filtro puesto detrás. Y si no tienes filtro, la proyección: un agujero de alfiler en una cartulina proyecta la imagen del Sol mordido sobre otra superficie, y ahí se mira sin peligro.
El Sol bajo y enrojecido del atardecer engaña, porque molesta menos. Sigue siendo el Sol.
Los dos eclipses que sí nos tocan
Este de febrero es el aperitivo pequeño de una racha muy buena. El eclipse total del 2 de agosto de 2027 sí cruza España: el catálogo de la NASA la incluye en la lista de países por los que pasa la franja de totalidad, junto a Marruecos, Argelia, Libia y Egipto. Ese es el grande, y para saber qué verás desde tu sitio está la calculadora del eclipse de agosto ciudad a ciudad.
Y el anillo que el 6 de febrero se verá desde Argentina lo tendremos aquí menos de un año después: el 26 de enero de 2028 la banda de anularidad cruza España y Portugal, con 10 minutos y 27 segundos de anillo en su punto central. Serán tres eclipses buenos en 18 meses, contando el total del 12 de agosto de 2026 que ya vimos.
Visto así, el del 6 de febrero de 2027 tiene su lugar: es el que hay que dejar pasar sin viajar a ningún sitio, salvo que estés en Canarias y quieras verle al Sol un mordisco antes de que se acueste. La agenda completa está en el calendario astronómico.
De dónde salen estos datos
El tipo de eclipse, la hora del máximo, la duración del anillo, la anchura de la banda y los países desde los que se ve salen del catálogo de eclipses solares 2021-2030 y de la ficha de elementos besselianos de la NASA (predicciones de Fred Espenak, NASA’s GSFC). De ahí vienen también la magnitud 0,9281 y las coordenadas del punto de máximo eclipse.
Las horas, alturas y porcentajes para cada lugar de España son cálculo propio con Skyfield y la efeméride DE421 del JPL. Para que no dependan de una sola herramienta, los hemos repetido integrando los elementos besselianos de la NASA, que usan otras efemérides: las dos vías coinciden dentro de los segundos y de la décima de punto porcentual. Los convenios (alturas sin refracción, coordenadas de referencia) están en Metodología.
Las normas de seguridad y la cita textual son de la guía de seguridad ocular para eclipses de la NASA.