La noche del miércoles 10 al jueves 11 de febrero de 2027, Júpiter estará justo enfrente del Sol visto desde la Tierra. Saldrá por el este a las 18:35 en Madrid, unos minutos antes de que el Sol se ponga por el oeste, y no se irá hasta las 8:26 de la mañana siguiente. Es su oposición: la noche del año en que está más cerca, más grande y más brillante.
El instante exacto es la 1:28 de la madrugada del jueves 11 en la España peninsular, las 0:28 en Canarias. No hace falta poner el despertador a esa hora, porque el planeta se ve prácticamente igual cualquier noche de esa quincena.
Lo que sí conviene apuntar es la altura. Esa madrugada Júpiter culmina a 65 grados sobre el horizonte de Madrid, y las siete oposiciones siguientes se quedan todas por debajo: hasta noviembre de 2035 no vuelve a estar tan alto.
Qué es una oposición y por qué se nota tanto
Júpiter tarda casi doce años en dar la vuelta al Sol y la Tierra tarda uno. Cada trece meses, más o menos, nuestro planeta lo adelanta por dentro y durante unos días queda justo en medio, entre el Sol y él. Ese momento es la oposición, y trae tres cosas a la vez.
La primera es la distancia: es cuando los dos planetas están más cerca. Esa madrugada, 4,361 unidades astronómicas, unos 652 millones de kilómetros.
La segunda es la iluminación. Lo vemos de frente y con la cara completamente encendida, sin el gajo de sombra que le recorta el borde el resto del año. De ahí salen los dos números que importan: magnitud −2,6 y un disco de 45,2 segundos de arco.
Y la tercera es la que de verdad se nota mirando: sale cuando el Sol se pone y se pone cuando el Sol sale. Está disponible la noche entera, sin madrugar y sin trasnochar.
La diferencia con el resto del año es grande. En septiembre de 2027, con Júpiter al otro lado del Sol, la distancia será de 6,39 unidades astronómicas, la magnitud de −1,7 y el disco de 30,9 segundos de arco. En febrero se ve un 46 % más grande y brilla 2,2 veces más.
Un matiz que suele sorprender: la oposición no es una alineación perfecta. La órbita de Júpiter está algo inclinada respecto a la nuestra, así que en su mejor momento el planeta llega a 178,9 grados de separación del Sol, no a los 180 exactos.
¿A qué hora se ve desde España?
Toda la noche, literalmente. Estas son las horas de la noche del 10 al 11 de febrero de 2027 en los dos puntos de referencia de la casa:
| · | Madrid (hora peninsular) | Tenerife (hora canaria) |
|---|---|---|
| Sale Júpiter | 18:35 | 18:47 |
| Se pone el Sol | 18:44 | 18:53 |
| Empieza la noche astronómica | 20:16 | 20:13 |
| Júpiter culmina, al sur | 1:30, a 65 grados | 1:22, a 77 grados |
| Acaba la noche astronómica | 6:42 | 6:28 |
| Se pone Júpiter | 8:26 | 7:57 |
Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid (40,4168° N; 3,7038° O) y Tenerife (28,2916° N; 16,6291° O), en hora local de cada sitio. Alturas sin corregir por refracción atmosférica; noche astronómica con el Sol por debajo de −18 grados. Cómo calculamos.
El mejor momento es la culminación, cuando el planeta cruza el sur: es el instante de la noche en que está más alto y en que su luz atraviesa menos atmósfera. Ahí se juntan dos cosas que no son casualidad. Un planeta en oposición culmina a la medianoche solar, y la medianoche solar de Madrid el 11 de febrero cae a la 1:29, así que la culminación y el instante de la oposición ocurren con un minuto y medio de diferencia.
La noche siguiente, del jueves 11 al viernes 12, es indistinguible a simple vista: la culminación se adelanta cuatro minutos y la altura no se mueve. Si el cielo tapa el miércoles, no se pierde nada.
La Luna tampoco estorba. Está en fase creciente muy fina, con el 17,6 % del disco iluminado en el instante de la oposición, y se pone pronto: a las 22:47 en Madrid y a las 22:31 en Tenerife. Desde ahí y hasta que Venus asome por el este a las 5:42, cuando a la noche astronómica ya solo le queda una hora, Júpiter no tiene rival entre los planetas: Marte, el siguiente en brillo esa noche, se queda 3,7 veces por detrás. Para las horas exactas de donde tú estés, la herramienta de la casa dice a qué hora se ven los planetas desde tu ciudad.
Qué se ve, y con qué
A simple vista, Júpiter viene acompañado. Marte está a 12,5 grados de él, en la misma constelación de Leo, y llega a su propia oposición ocho días después, el viernes 19 de febrero. Los dos cruzan el sur de madrugada y los dos están altos: febrero de 2027 pilla a Júpiter y a Marte en su mejor momento del año casi a la vez y en el mismo trozo de cielo.
Con unos prismáticos aparecen las cuatro lunas galileanas, repartidas a un lado y a otro del planeta. Esa madrugada Ganímedes está en magnitud 4,8; Ío, en 5,2; Europa, en 5,5, y Calisto, en 5,9. Lo que las esconde no es que sean débiles: es el resplandor de Júpiter, que resulta unas 850 veces más luminoso que Ganímedes y unas 2.430 veces más que Calisto. Galileo las descubrió en 1610 con un telescopio de los primeros que existieron.
De Europa, la más occidental esa noche, a Calisto, la más oriental, hay algo menos de doce minutos de arco, así que caben de sobra en el campo de unos prismáticos. Lo que estorba no es el campo: conviene apoyarlos en una tapia o en el techo del coche, porque a pulso el temblor funde las lunas con el planeta. Si dudas con qué mirar, tenemos cuatro modelos de prismáticos comparados ficha a ficha.
Ío merece atención propia esa madrugada, porque en el instante de la oposición está justo detrás del planeta y no se ve. Desaparece por el borde oeste algo antes de la medianoche peninsular (una hora antes de reloj en Canarias) y reaparece por el borde este poco después de las dos, así que en ese hueco de poco más de dos horas solo se cuentan tres lunas: antes y después están las cuatro.
Un telescopio añade lo que hizo famoso al planeta. Las franjas oscuras se llaman cinturones y las claras, zonas; la Gran Mancha Roja es una tormenta más grande que la Tierra que lleva siglos girando. Ojo con la impaciencia: Júpiter da una vuelta sobre sí mismo en 9 horas, 55 minutos y 30 segundos, así que la mancha entra y sale de la cara visible varias veces al día y no está garantizada a ninguna hora concreta. La rutina para sacarle partido a un planeta con poco aumento es la misma que contamos para ver los anillos de Saturno.
Por qué esta oposición y no la de dentro de un año
Aquí está el dato que decide si merece la pena reservar la noche. Las oposiciones de Júpiter no son todas iguales, y cambian por dos motivos independientes: la distancia y la altura.
El primero es la distancia. Como la órbita de Júpiter no es un círculo, la distancia en la oposición oscila entre 3,95 y 4,45 unidades astronómicas. La de febrero de 2027, con sus 4,361, está claramente en la mitad lejana: en las buenas, el planeta llega a 49,9 segundos de arco, y aquí se queda en 45,2.
El segundo es la altura, y depende de por dónde ande Júpiter en el zodiaco. En la oposición, el planeta ocupa el punto del cielo opuesto al Sol, así que en febrero está donde el Sol estará en agosto: alto. En 2027 le toca Leo, y desde Madrid eso son 65 grados de culminación.
La combinación de este año es la buena, y se acaba. Estas son las alturas de culminación desde Madrid en las oposiciones que vienen:
| Oposición | Constelación | Distancia | Culmina desde Madrid |
|---|---|---|---|
| 11 de febrero de 2027 | Leo | 4,36 ua | 65 grados |
| 12 de marzo de 2028 | Leo | 4,44 ua | 54 grados |
| 12 de abril de 2029 | Virgo | 4,45 ua | 42 grados |
| 13 de mayo de 2030 | Libra | 4,39 ua | 32 grados |
| 15 de junio de 2031 | Ofiuco | 4,26 ua | 27 grados |
Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid (40,4168° N; 3,7038° O). Alturas geométricas, sin corregir por refracción. Cómo calculamos.
De 2031 en adelante la cosa remonta despacio, pero ninguna oposición vuelve a los 65 grados hasta la del 8 de noviembre de 2035. Dicho de otro modo: quien quiera ver a Júpiter alto y con el disco grande a la vez tiene esta oportunidad y luego ocho años de espera.
Vale la pena compararlo con la oposición de Neptuno, que contamos aparte.
Antes y después del 11 de febrero
Alrededor de la oposición, Júpiter parece dar marcha atrás entre las estrellas. No es que frene: es que la Tierra lo adelanta y el fondo de estrellas se desplaza al revés durante unos meses. El movimiento retrógrado empezó el 13 de diciembre de 2026 y termina el 13 de abril de 2027, cuando el planeta vuelve a avanzar hacia el este.
La siguiente oposición cae el 12 de marzo de 2028, otra vez en Leo pero once grados más baja. Y entre medias, en la primavera de 2027, Júpiter y Marte se van juntando hasta quedar a 4,3 grados el 1 de abril, con la ventaja de que para entonces los dos culminan antes de la medianoche y no obligan a trasnochar.
Todo lo que se puede mirar cada mes, ordenado por fechas, está en lo que se ve cada mes desde España.
De dónde salen estos datos
Las horas de salida, culminación y puesta, las alturas, las horas de la noche astronómica, la iluminación de la Luna, las fechas de las oposiciones y las alturas de culminación de la tabla comparativa son cálculo propio con Skyfield y la efeméride DE421 del JPL, para Madrid y Tenerife. Los convenios (alturas sin refracción, coordenadas de referencia, noche astronómica con el Sol a −18 grados) están en Metodología.
La distancia, la magnitud, el diámetro aparente y la elongación de Júpiter, y las magnitudes y posiciones de las cuatro lunas galileanas, están verificados contra el sistema Horizons del JPL, que también aporta el periodo de rotación de 9 h 55 min 30 s y el radio ecuatorial usado para calcular el tamaño aparente. Las dos vías coinciden en los tres decimales de la distancia y en la décima de segundo de arco.
Los cinturones y zonas de nubes, la Gran Mancha Roja y el descubrimiento de las lunas galileanas por Galileo en 1610 salen de la ficha de Júpiter de la NASA.