Asteroide Metis: se ve mejor en septiembre que en su oposición

El asteroide 9 Metis llega a su oposición el 28 de agosto de 2026 y alcanza ahí su máximo brillo del año, magnitud 9,17. El problema es que esa madrugada la Luna está llena al 99,9 % y a menos de diez grados de él en el cielo, así que la noche que marca el calendario es justo la peor para verlo.

Nuestros propios cálculos sitúan la ventana buena en las noches que empiezan entre el 5 y el 18 de septiembre: son las únicas en las que la Luna está bajo el horizonte cuando Metis culmina. Se pierden menos de dos décimas de magnitud y se gana un cielo negro, que en un objeto de magnitud 9 vale mucho más.

¿Qué es 9 Metis?

Es uno de los asteroides grandes del cinturón principal, la franja de cuerpos rocosos que gira entre Marte y Júpiter. La ficha del Small-Body Database del JPL le da 190 kilómetros de diámetro, tipo espectral S y un albedo geométrico de 0,118: refleja alrededor del 12 % de la luz que le llega, que es poquísimo.

Da una vuelta al Sol cada 1.346,7 días, es decir, 3,7 años, a una distancia media de 2,39 unidades astronómicas. Y rota deprisa: un día completo suyo dura 5,079 horas, según la misma ficha.

Tres fechas que la gente da por la misma, y no lo son

Aquí es donde el calendario engaña. Un asteroide en oposición tiene tres hitos que caen en días distintos, y hemos pedido los tres al JPL Horizons en una consulta geocéntrica que queda archivada en nuestro expediente.

Hito Cuándo Cifra
Máxima elongación (la oposición) 28 de agosto, 13:00 UT 170,4°
Máximo brillo Del 28 al 29 de agosto magnitud 9,17
Mínima distancia a la Tierra Madrugada del 2 de septiembre 1,3968 UA

Efemérides geocéntricas del JPL Horizons para (9) Metis, consultadas el 26 de agosto de 2026.

La oposición no es una oposición perfecta. La elongación máxima de Metis se queda en 170,4 grados y no llega a los 180 porque el asteroide no pasa exactamente por el punto opuesto al Sol: se queda a 9,6 grados de él, por debajo. La culpa es de la inclinación de su órbita, 5,58 grados respecto a la eclíptica.

Ese instante de máxima elongación, además, cae a las 13:00 UT, o sea, a las tres de la tarde en España. Con el Sol alto. Las madrugadas útiles son la anterior y la posterior.

Y la máxima aproximación no es el 28. Es cuatro días más tarde. En la tabla de Horizons, la velocidad con la que Metis se acerca a la Tierra cruza el cero entre las 22:00 y las 23:00 UT del 1 de septiembre, que en hora peninsular es entre las doce de la noche y la una de la madrugada del día 2. En ese momento está a 1,3968 unidades astronómicas, unos 209 millones de kilómetros. Si alguna fuente le pone al 28 de agosto la etiqueta de máxima aproximación, se está confundiendo de hito.

Para el observador, dicho sea todo, las tres fechas dan casi el mismo brillo: entre el 27 y el 31 de agosto la magnitud solo se mueve una centésima, entre 9,17 y 9,18. Lo que decide de verdad si Metis se ve o no es otra cosa.

La Luna llena del 28 lo tapa, y el eclipse llega tarde

A la 01:00 de la madrugada del 28 de agosto, hora peninsular, la Luna está iluminada al 99,9 % y a 9,7 grados de Metis vista desde Madrid. Es nuestro cálculo, y es la separación topocéntrica, la que ve una persona desde el suelo, no la geocéntrica de catálogo.

Menos de diez grados es poquísimo. Significa que el resplandor de la Luna llena cae de lleno sobre la zona del cielo donde hay que buscar un punto de magnitud 9, y ese resplandor no se quita con más aumentos.

Alguien puede pensar que el eclipse parcial de Luna de esa misma madrugada resuelve el problema, porque una Luna eclipsada alumbra menos. No llega a tiempo. El Instituto Geográfico Nacional sitúa el comienzo de la fase parcial en Madrid a las 04:34 de la hora oficial, y para entonces Metis ya culminó a las 02:33 y lleva dos horas bajando hacia el horizonte.

La ventana buena: del 5 al 18 de septiembre

Hemos calculado con Skyfield, noche a noche desde la oposición, dónde está la Luna en el instante exacto en que Metis alcanza su altura máxima sobre Madrid. El resultado es limpio: la Luna está bajo el horizonte en ese momento en las noches que empiezan del 5 al 18 de septiembre, y solo en esas. La noche anterior a la ventana la Luna está a 9 grados de altura en ese instante, y la primera que se queda fuera por el otro extremo, a 4.

Noche Metis culmina (Madrid) Magnitud La Luna, en ese instante
27 al 28 de agosto 02:33 9,17 llena, a 38° de altura
4 al 5 de septiembre 01:54 9,23 al 42 %, a 9° de altura
6 al 7 de septiembre 01:45 9,27 al 21 %, bajo el horizonte
10 al 11 de septiembre 01:25 9,35 ausente toda la noche
18 al 19 de septiembre 00:47 9,51 al 51 %, bajo el horizonte

Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid (40,4168° N; 3,7038° O), en hora peninsular, sobre las posiciones de Metis del JPL Horizons. Alturas sin corregir por refracción atmosférica. Cómo calculamos.

Dentro de esa ventana, la noche redonda es la del 10 al 11 de septiembre. La Luna nueva llega el 11 a las 05:27 de la hora peninsular, así que esa noche no hay Luna en ningún momento: se pone a las 20:08 del día 10 y no vuelve a salir hasta las 08:08 del 11, ya de día.

El precio de esperar es pequeño y conviene decirlo con la cifra delante: Metis pasa de magnitud 9,17 en su máximo a 9,35 esa noche. Son 0,18 magnitudes, menos de dos décimas.

Un aviso para quien quiera adelantarse al primer día de la ventana: la noche del 5 al 6 la Luna sale a las 01:57 y Metis culmina a las 01:49. Son siete minutos de margen y hay que estar ya con el ojo en el ocular. Desde la noche del 6 al 7 el margen ya es de una hora y veinticinco minutos, y la cosa se vuelve cómoda.

¿Cómo verlo desde España?

Metis está en Acuario, y culmina mirando al sur exacto. Esa es la instrucción principal: apuntar al sur, a la hora de la culminación, y trabajar desde ahí.

La referencia para llegar es Fomalhaut, una estrella de magnitud 1,2 que a esa hora está baja por el sur: desde Madrid, a 20 grados de altura. La noche del 10 al 11 de septiembre Metis queda a unos 12 grados de ella, por encima y algo a la derecha. Con ese salto y un mapa detallado en el móvil se cierra la búsqueda.

Estas son las horas y las alturas de esa noche, calculadas por nosotros para los dos husos:

Lugar Noche cerrada (Sol a 18° bajo el horizonte) Metis culmina Altura en la culminación
Madrid (hora peninsular) De 22:06 a 06:18 01:25 30°
Tenerife (hora canaria) De 21:37 a 06:30 01:17 42°

Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid (40,4168° N; 3,7038° O) y Tenerife (28,2916° N; 16,6291° O), en hora peninsular y hora canaria respectivamente, sobre las posiciones de Metis del JPL Horizons. Alturas sin corregir por refracción atmosférica. Cómo calculamos.

Canarias sale ganando doce grados de altura, y en un objeto tan débil eso no es un detalle: cuanto más bajo está algo, más atmósfera hay que atravesar para verlo. Ojo con la hora, que es la canaria y no la peninsular: allí la culminación es a las 01:17 de su reloj.

Comprobación de sanidad, porque la cifra es importante: la altura de 30 grados en Madrid la hemos calculado nosotros con Skyfield y también se la hemos pedido directamente a Horizons como efeméride topocéntrica. Las dos cadenas coinciden dentro de 0,002 grados.

¿Qué hace falta para verlo?

Aquí toca ser honestos, porque magnitud 9,35 no es un objeto para cualquier equipo ni para cualquier cielo. A simple vista no se ve, y desde una ciudad tampoco.

Celestron publica en las fichas de sus prismáticos la magnitud estelar límite que declara para tres calidades de cielo. Para unos 10×50: 10,99 con cielo ideal, 9,99 con cielo intermedio y 8,99 con cielo malo. Es decir, con contaminación lumínica seria, unos 10×50 se quedan cortos para Metis. Para unos 15×70 el fabricante da 9,73 incluso con cielo malo, y ahí Metis ya entra.

Son cifras de catálogo del fabricante y no las ha medido nadie de esta casa: sirven para ordenar unos prismáticos frente a otros, no para prometer lo que se verá desde un balcón concreto. La conclusión práctica es la misma de siempre: manda el cielo. Con unos prismáticos grandes sobre trípode, o con un telescopio pequeño, y bajo un cielo de verdad oscuro, Metis es alcanzable. Con unos 8×30 desde el centro de una capital, no.

Si estás eligiendo equipo, nuestra guía de prismáticos para astronomía compara aperturas y aumentos con las especificaciones de los fabricantes. Y para encontrar dónde llevarlos, tenemos el mapa de los cielos oscuros que quedan en España.

Una advertencia sobre qué esperar: por muchos aumentos que se pongan, Metis no enseña disco. Con sus 190 kilómetros vistos desde 209 millones, su tamaño aparente es de 0,19 segundos de arco en el día que más cerca está, muy por debajo de lo que separa cualquier telescopio de aficionado. Se ve como una estrella más.

Por eso la forma de identificarlo es volver la noche siguiente a la misma zona y comparar. Metis se desplaza unos 13 minutos de arco de una noche a la siguiente según nuestro cálculo: el punto que ha cambiado de sitio entre las estrellas fijas es él. Esa es toda la gracia del asunto, y es más emocionante de lo que suena.

Qué más hay esas noches

La ventana de Metis cae en la parte del mes en la que la Luna no estorba, que es la buena para cualquier objeto débil. Las otras citas del mes están en la guía del cielo de septiembre, y el archivo completo, en Cielo del mes.

Fuentes

NASA/JPL, JPL Horizons, efemérides geocéntricas y topocéntricas de (9) Metis consultadas el 26 de agosto de 2026, y Small-Body Database, ficha de (9) Metis. Instituto Geográfico Nacional, eclipse parcial de Luna del 28 de agosto de 2026, fichas por capital de provincia. Celestron, fichas de producto de los prismáticos UpClose G2 10×50 y SkyMaster 15×70. Cálculos propios con Skyfield y la efeméride DE421 del JPL.