Luna y Júpiter el 3 de noviembre: salen juntos y se separan

La madrugada del martes 3 de noviembre de 2026, Júpiter y la Luna menguante salen casi a la vez por el este-noreste, a la 01:21 y a la 01:33 en Madrid, separados por 2,1 grados. A partir de ahí se van alejando el uno del otro durante toda la noche: 2,6 grados cuando la Luna llega a 10 grados de altura, a las 02:33, y 4,3 grados al terminar la noche astronómica, a las 06:14.

Aquí conviene mirar pronto, no tarde, y el motivo es que el momento en que Luna y Júpiter están de verdad juntos ocurre antes de que salgan, con los dos por debajo del horizonte de España.

El acercamiento de 0,48 grados pasa bajo nuestros pies

El mínimo cae a las 23:45 de la noche del lunes 2 (22:45 en Canarias), y son 0,48 grados: menos de un diámetro lunar. Lo hemos calculado con la efeméride DE421 del JPL, que da 0,4845 grados, y lo hemos comprobado con el sistema Horizons del JPL de la NASA, que con otra efeméride distinta da 0,4846.

A esa hora, desde Madrid, la Luna está 17,9 grados por debajo del horizonte y Júpiter 16,8. Desde Tenerife, 33,7 y 32,7. No hay ventana, ni tejado, ni montaña que valga: a esa hora la propia Tierra está tapando el encuentro, y cuando el par asoma por el este ya han pasado casi dos horas y se ha abierto a 2,1 grados.

Esa cifra de 0,48 es geocéntrica, medida desde el centro de la Tierra, y es nuestra: no la publica ninguna tabla, ni siquiera las que enlazamos aquí. Así es como se anotan estas citas (el Anuario del Observatorio Astronómico Nacional, por ejemplo, da una sola separación para cada una, sin decir desde dónde ni a qué hora), pero la que sirve para salir a mirar es la topocéntrica, la de tu sitio y tu hora, y en este caso las dos ni siquiera coinciden en el día. Con la Luna y las Pléyades pasó algo parecido en septiembre, aunque allí el máximo acercamiento caía de día y aquí cae de noche pero bajo el horizonte.

Las horas, Madrid y Canarias

Momento (madrugada del martes 3) Madrid (hora peninsular) Canarias (hora canaria)
Sale Júpiter 01:21 01:32
Sale la Luna 01:33 01:44
Separación al salir la Luna 2,1° 2,7°
La Luna llega a 10° de altura 02:33 02:36
Separación en ese instante 2,6° 3,2°
Termina la noche astronómica 06:14 05:59
Separación en ese instante 4,3° 4,7°
Altura de la Luna al acabar la noche astronómica 49° 53°
Altura de Júpiter al acabar la noche astronómica 53° 58°
Sale el Sol 07:48 07:20

Calculado con Skyfield (efeméride DE421 del JPL) para Madrid (40,4168° N; 3,7038° O) y Tenerife (28,2916° N; 16,6291° O), cada uno en su hora local. Alturas sin corregir por refracción atmosférica y separaciones topocéntricas, las que ve un observador desde la superficie. La noche astronómica termina cuando el Sol llega a 18 grados bajo el horizonte, y las horas de orto son las del centro del astro a 0,57 grados bajo el horizonte, el convenio habitual con refracción. Cómo calculamos.

Si quieres las horas del sitio donde vives en vez de estas dos columnas, y de paso ver dónde anda cada planeta desde tu ciudad, ahí lo tienes calculado.

¿A qué hora conviene salir?

Las dos cosas que te importan tiran en sentidos contrarios. Cuanto antes mires, más juntos están: 2,1 grados al salir la Luna y 4,3 cuando se acaba la noche. Cuanto más tarde mires, más altos: la Luna sube de 10 grados de altura a las 02:33 a 49 a las 06:14.

El punto razonable está entre las 02:33 y las 03:00 hora peninsular. Ahí la separación es de 2,6 a 2,8 grados y la Luna ya ha subido a entre 10 y 15 grados sobre el horizonte del este, o sea que ya no está pegada al suelo. Antes de las dos los tendrás más apretados, pero rozando el horizonte.

Para encontrarlos no hace falta nada más que mirar al este. La Luna está iluminada al 37 % (pasó por cuarto menguante el domingo 1) y Júpiter es el punto brillante que a las 02:33 queda justo por encima de ella, a dos grados y medio. La Luna sale doce minutos más tarde que el planeta porque va por detrás en el cielo, y durante la noche se queda todavía más atrás: se separa de Júpiter a casi medio grado por hora.

A simple vista se separan sin problema: 2,6 grados son 4,9 veces el diámetro aparente de la Luna esa madrugada, que es de 0,53 grados.

¿Y desde Canarias?

Esta vez Canarias sale perdiendo en la cifra que da título a la noche. La pareja se está abriendo con el paso de las horas, y en las islas sale más tarde en tiempo absoluto que en la Península: cuando asoma la Luna sobre Tenerife ya están a 2,7 grados, frente a los 2,1 de Madrid.

La culpa es de la geografía. Tenerife está unos 13 grados más al oeste que Madrid y además más al sur, así que ese trozo de cielo le sale 70 minutos más tarde en tiempo universal, y en ese rato la Luna se ha ido moviendo. Eso mismo explica los 4,7 grados canarios de la tabla frente a los 4,3 de Madrid, y no es un capricho del cielo: las 05:59 hora canaria son las 05:59 en tiempo universal y las 06:14 peninsulares son las 05:14, o sea 45 minutos antes, y en esos 45 minutos la pareja ha seguido abriéndose. Donde Canarias gana es en altura: al terminar la noche astronómica la Luna está a 53 grados y Júpiter a 58, cuatro y cinco grados por encima de lo que ve Madrid.

La ocultación existe, y no toca en Europa

El Anuario del Observatorio Astronómico Nacional, del Instituto Geográfico Nacional, apunta la cita del 2 de noviembre con una palabra entre paréntesis: ocultación. Desde algún punto de la Tierra, la Luna llega a tapar Júpiter del todo. El Anuario la anota como la Luna 0,6 grados al sur de Júpiter, con su dirección incluida, y nosotros damos 0,48 grados: son dos medidas distintas del mismo encuentro, y la nuestra es la separación mínima.

Ese punto no está aquí. El Anuario marca con asterisco las ocultaciones visibles desde Madrid y esta no lo lleva. Nuestro barrido del globo, con una rejilla de 2 grados, sitúa la franja entre los 68 grados de latitud sur y los 14 de latitud norte, y entre los 52 y los 178 grados de longitud este: el océano Índico, el sureste asiático, Australia y el Pacífico sur. En Yakarta la Luna se queda a 0,05 grados de Júpiter, en Perth a 0,14 y en Sídney a 0,15, todos por debajo del radio del disco lunar, que en esos tres sitios mide 0,27 grados. Que la ocultación ocurra allí no significa que allí se vea: en Perth y en Sídney cae a plena luz del día (el Sol está a 26 y a 63 grados de altura) y en Yakarta el Sol acaba de ponerse, a 1 grado bajo el horizonte. Desde Madrid, lo más cerca que llegan a verse los dos sobre el horizonte son 2,1 grados, y desde Tenerife, 2,7.

No es una casualidad aislada. La Luna lleva meses pasando por delante de Júpiter una vez por vuelta: “El 8 de setiembre comenzará una serie de ocultaciones de Júpiter”, dice el Anuario, y esta del 2 de noviembre es la tercera de las cuatro que trae el año.

Qué se ve exactamente: un punto de magnitud −2,0

Júpiter está en magnitud −2,0 esa madrugada, según Horizons. En la escala de magnitudes cuanto más negativo, más brillante, y eso lo deja como el punto más luminoso del grupo que forma esa noche: Marte, que esa noche anda a cinco grados de él, está en +0,8, y Régulo, la estrella alfa de Leo, en +1,4 según la base de datos SIMBAD. Aun así es un punto, no un disco: está a 5,47 unidades astronómicas, unos 818 millones de kilómetros, y su globo mide 36 segundos de arco.

Quien saque prismáticos o telescopio va a mirar sus lunas, y esa madrugada están mal repartidas. A las 02:33 hora peninsular, Ío se encuentra a 2 segundos de arco del centro de Júpiter y unos 420.000 kilómetros más cerca de nosotros que el planeta: está en tránsito, proyectado por delante de un disco que mide 36 segundos de arco. Europa queda a 53 segundos; Ganímedes está a 4,1 minutos de arco y Calisto a 7,3, que sí son distancias holgadas. Las cuatro son puntos de magnitud entre +5,4 y +6,7 y se mueven deprisa: a las 06:14 Ío ya se ha despegado hasta 1 minuto de arco y Europa hasta 1,6. El Anuario del Observatorio Astronómico Nacional publica un gráfico con esas posiciones y avisa de que están dibujadas como se ven en un telescopio, al revés de como se ven con prismáticos. Si andas eligiendo con qué mirar, en nuestra guía para elegir prismáticos de astronomía está el criterio.

La fila de Leo: Marte y Régulo, en el mismo campo

Esa madrugada la Luna, Júpiter y Marte están los tres en Leo, y merece la pena recorrer la fila entera. Al terminar la noche astronómica, desde Madrid, Júpiter y Marte se ven a 5,0 grados, la Luna ha dejado atrás a Marte y está a 9,2 grados de él, y por el otro lado tiene a Régulo a 1,7 grados. Si quieres seguirle la pista a Júpiter, en agosto lo contamos en su cita con Mercurio al amanecer del día 15.

Y quedan citas. La Luna vuelve a cruzarse con Júpiter el lunes 30 de noviembre, y esa vez el lector español los ve más apretados: 1,9 grados desde Madrid a las 07:47, aunque para entonces el cielo ya está clareando (el mínimo geocéntrico de ese día es de 1,05 grados). Júpiter, por su parte, va camino de su oposición del 11 de febrero de 2027, cuando estará a 4,36 unidades astronómicas, un 20 % más cerca que ahora. El resto del programa de estas semanas lo vamos recogiendo en la guía del cielo mes a mes.